Dios es el que nos cuida, el buen pastor, el que no nos deja ni abandona.

 El concepto actual de cuidado abarca por un lado, la acción de cuidar a alguien y por otro, al modo de actuar de la persona que pone interés y atención en lo que hace para que salga lo mejor posible.

 Al ser palpable la vulnerabilidad de todos, ricos y pobres, jóvenes y ancianos, hombres y mujeres, aparece en toda su dimensión la necesidad de cuidarse, de tener alguien que cuide al necesitado y de cuidar a otros. El cuidado se convierte en un artículo de primera necesidad.

 El cuidado significa pensar en las necesidades de los demás al igual que de las nuestras, y ejercitar acciones que ayuden a todos, eliminando aquello que pueda perjudicar a los demás.

Enemigos del cuidado son la indiferencia, el egocentrismo, el rechazo, el abandono, la desidia, cualquier forma de discriminación y exclusión, etc. El cuidado está alineado con la solidaridad y la fraternidad.

Somos únicos e irrepetibles para Él. La importancia de sentirnos queridos por Él. Haciendo referencia al primer y segundo mandamiento.

Nuestra acción pastoral en este curso 2022/2023 se fundamenta en el ejemplo de Jesucristo, buen Pastor porque cuida de los suyos, los conoce por su nombre y se desvive por ellos.

Tenemos por delante el reto, durante todo este curso, de cuidarnos y cuidar a todos los que Jesús ponga a nuestro lado. ¿No vamos a poner todos: profesores, alumnos, padres… nuestro empeño, ilusión, ganas… por cumplirlo?

 

¡¡ÁNIMO, CON LA AYUDA DEL SEÑOR Y DE NUESTRA MADRE MARÍA DE LA EXPECTACIÓN, TODOS LO CONSEGUIREMOS!!